Una mujer entra a una lujosa agencia de BMW.
Ve un automóvil que le parece perfecto y se acerca a inspeccionarlo.
Al agacharse para el interior, se le escapa un sonoro peo!!!
Muy afligida, voltea nerviosa para ver si alguien notó su pequeño accidente y se encuentra con un vendedor parado allí, al lado suyo.
'Buenos días, señorita. En qué le puedo ayudar?'
Muy incómoda y disimulando el rubor le pregunta:
'Qué precio tiene este precioso automóvil?'
El vendedor responde: 'Mi querida señorita,
si se le salió un peo al tocarlo,
seguro que se va a cagar cuando le diga el precio!'
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14 diciembre 2008
06 julio 2008
FUNCION DEL PEDO EN LA PAREJA
Realmente el pedo juega un papel fundamental en cualquier relación de pareja que proyecte una duración en el largo plazo. El pedo te valida como sujeto, permite manifestarle a la pareja que tu cuerpo humano no se limita a una superficie para acariciar o besar (primordialmente labios, manos, brazos, caja torácica y genitales) y a un cerebro y un corazón que generan todas esas palabras, gestos, detalles con y de los que nos enamoramos. No, el cuerpo de la novia y el novio posee un conjunto de sistemas fundamentales para llevar una existencia decente; uno de ellos el aparato digestivo, del cual proviene el popó en su forma gaseosa: los pedos.
Los pedos pues, nos recuerdan que dentro de este cuerpecito dispuesto siempre a dar y a recibir amor de un millón de maneras, hay también unas vísceras, órganos y glándulas ellas, que nos mantienen funcionando en este bello pero breve recorrido que es la vida.
Los pedos pues, nos recuerdan que dentro de este cuerpecito dispuesto siempre a dar y a recibir amor de un millón de maneras, hay también unas vísceras, órganos y glándulas ellas, que nos mantienen funcionando en este bello pero breve recorrido que es la vida.
25 junio 2008
REFLEXIONES SOBRE EL PEDO
Este trabajo va encaminado a defender esta necesidad fisiológica, execrada injustamente por casi todos los humanos, sin recordar que, casi todos nosotros nos pedemos cuando nadie nos oye y nos quedamos tan satisfechos después.
Los hipócritas se han empeñado en decir que el pedo es un ruido molesto e indecoroso, que ofende y denigra al que lo oye y expele respectivamente. Nada de señores. El pedo es, ha sido y será siempre, una fuente de hilaridad sanísima, que produce efectos optimistas y es inevitable muchas veces.
Nadie desde que el mundo es mudo ha podido evitar el pedarse diariamente y detrás de Marco Antonio , se pedieron Nerón ,la Pompadur, Voltaire, Napoleón, (antes y después de Santa Elena), la Chelito, Picasso, y cuantos seres elegidos por la providencia han existido ,que por algo en la historiase cita a estos señores .
Se peden hoy en día por decirlo así: Magistrados, Militares (con o sin graduación), Catedráticos, Tarraconenses, Filósofos , y el publico en general ( y el de butaca), sin que nadie pueda evitarlo .Pues bien, si eso de pedarse es inevitable y hasta sano, ¿por que no podemos aceptar lo que la naturaleza nos impone?.
Seamos consecuentes y no condenemos una cosa que todos hacemos y que no tiene otra defensa que dejarse oír . !Por favor señores!! No condenemos al pedo sin oírlo!.
Hay pedos indecentes también es verdad que no son dignos de escucharse, ni son tolerables. Para ellos nuestra repulsa y enemistad mas violenta. Pero para los pedos inocentes e hilarantes, seamos benévolos. Se lo merecen. Por esta razón vamos a tratar de clasificarlos para conocimiento de todos:
1-PEDO HONRADETE: Es el que se expele en una sola emisión de voz, es ruidoso y corto, y huele mal. Se lo suelen tirar los ganaderos, los atletas de circo, los vascos de caserío, y los hinchas del Salamanca.
2-PEDO CÓMICO: Suena agudamente, es trémulo, se muere uno de risa al oírlo. Lo echan los empleados de banca, los peluqueros, los botones de casino y las señoras con abrigo de piel y mucho culo.
3-PEDO CON RABO: Es el que empieza fino y termina con porra, huele mal. Se lo tiran los carteros durante el reparto, los municipales, los serenos y las dueñas de las casas de huéspedes. Levantan airadas protestas en los "pedoescuchas" y no son aceptables.
4-PEDITOS (también llamados AVELLANAS): Son pedos pequeños, de escasa duración y que salen en "ristra" como los ajos. Se los tiran de cinco en cinco las mecanógrafas, las telefonistas, las cajeras de farmacia. Por lo coloradas que se ponen y la peste que se masca, se adivina enseguida donde está la emisora.
5-CUESCOS: Son pedos blanduchos con sonido agudo, que casi siempre dejan nicotina en los calzoncillos y huelen malísimamente. Se los tiran los que pasan muchas horas del día sentados, estudiantes, banqueros, notarios y abogados con pleito. Son una verdadera guarrada.
6-FALLIDOS O BUFAS: Son los más traidores que se puede imaginar porque no avisan y cuando uno se da cuenta ya nos hemos tragado la mitad. Dejan una estela larguísima y se está oliendo durante un cuarto de hora o más. No son admisibles. El que se tira una "bufa" es un cerdo.
7-PEDO ACUATICO: Es el que nos tiramos dentro de la bañera, en la piscina, en el río, o en la playa. Son simpatiquísimos, a nadie molestan, apenas huelen y además cuando salen hacen "cua.cua..cua
8-PEDO INVERNAL: Es de miedo, es el que nos echamos en la cama, cuando estamos bien arropaditos. Cuando nos acordamos de él, metemos la cabeza debajo de las mantas y nos lo tragamos entero.
9-PEDO MAÑANERO: El que nos tiramos a primera hora de la mañana según vamos al cuarto de baño a lavarnos, es por decirlo así el que nos avisa que una nueva jornada comienza.
10-PEDO CINEASTA: También es de alivio, parece venir arrastrándose por el suelo y trepar por las piernas del espectador hasta que llega a las narices. No hay defensa. Cuando se enciende la luz todos miramos con odio a nuestros vecinos de las filas anteriores.
11-PEDO HUERFANO: Es aquel que lo percibimos por su aroma, y del que nadie se hace responsable, no tiene padre el pobrecito.
12 -PEDO NUPCIAL: Es el pedo que después de ganada la confianza necesaria, compartiremos con otras personas en la cama, es de un efecto bastante curioso, pues produce risas al mismo tiempo que produce bochorno, después de esto la pareja ya está preparada para afrontar cualquier problema. Es aceptable, pues crea unión.
13-PEDO ZAPATERO: Es el que se nos escapa cuando intentamos atarnos los cordones de los zapatos. La postura violenta, hace que el pedo sea ruidoso. Se suele mirar rápidamente hacia atrás y si no viene nadie se respira con satisfacción.
14-PEDO GRASIENTO: Es el que se echa el soldado cuando va en formación, si la tropa desfila después del rancho y éste ha sido de judías . Estos pedos son tóxicos. Muchas bajas de oficiales han sido producidas por los pedos "marciales". Cuando el que se peda es el jefe que va a caballo no hay quien lo esquive.
15-PEDO SENIL: Se lo tiran las viejas a primera hora del día en la iglesia y después tosen un poquito para disimular.
16-PEDO ARTISTICO: Son los que se tiran algunos virtuosos del peder, y que mediante ciertas posturas de la nalga, logran el sonido deseado: agudo, grave ,etc. Estos pedos son más bien para concurso.
17-PEDO MULLIGAN: Es el que se tiran los golfistas en el teedel 1 cuando colocan el estance, si a la izquierda hay un lago y a la derecha un fuera de límites, está permitido repetirlo, pues se considera que se lo ha echado bajo presión.
18-PEDO PROVISIONAL: Según el reglamento de la Royal & Ancient, es el pedo que se tira uno cuando ha ido a buscar una bola al bosque que previsiblemente puede haberse perdido. Si el bosque ha sido declarado área de protección ecológica, dicho pedo está penalizado por la regla 40-2b con dos golpes de penalidad, por el posible impacto ecológico ocasionado.
19-PEDO STABLEFORD: Es una modalidad de pederse para concursos, en la que a cada pedorro se le adjudica un hándicap, que va en función de su habilidad, y de si ha ingerido previamente bebidas gaseosas (Coca-Cola, Vichí, etc.) o si ha comido cocido o "escudella".
20-PEDO PUTT: En modalidad masculina, es el que se tira el jugador a falta de un metro para embocar la bola mientras dice "a ver si la meto". Y en modalidad femenina, en las mismas circunstancias, pero diciendo "a ver si me entra".
21-PEDO CONSCIENTE: Terminamos la clasificación con este, que es diferente a los demás. Nos lo tiramos voluntariamente, aprovechando el momento en que estamos solos, levantamos una nalga y ¡zas! . Después se trabaja más agusto.
"UN ERUPTO BIEN ECHADO, SEGÚN LAS REGLAS DE ANGULO, ES EL PEDO QUE CANSADO NO PUDO LLEGAR AL CULO"
Los hipócritas se han empeñado en decir que el pedo es un ruido molesto e indecoroso, que ofende y denigra al que lo oye y expele respectivamente. Nada de señores. El pedo es, ha sido y será siempre, una fuente de hilaridad sanísima, que produce efectos optimistas y es inevitable muchas veces.
Nadie desde que el mundo es mudo ha podido evitar el pedarse diariamente y detrás de Marco Antonio , se pedieron Nerón ,la Pompadur, Voltaire, Napoleón, (antes y después de Santa Elena), la Chelito, Picasso, y cuantos seres elegidos por la providencia han existido ,que por algo en la historiase cita a estos señores .
Se peden hoy en día por decirlo así: Magistrados, Militares (con o sin graduación), Catedráticos, Tarraconenses, Filósofos , y el publico en general ( y el de butaca), sin que nadie pueda evitarlo .Pues bien, si eso de pedarse es inevitable y hasta sano, ¿por que no podemos aceptar lo que la naturaleza nos impone?.
Seamos consecuentes y no condenemos una cosa que todos hacemos y que no tiene otra defensa que dejarse oír . !Por favor señores!! No condenemos al pedo sin oírlo!.
Hay pedos indecentes también es verdad que no son dignos de escucharse, ni son tolerables. Para ellos nuestra repulsa y enemistad mas violenta. Pero para los pedos inocentes e hilarantes, seamos benévolos. Se lo merecen. Por esta razón vamos a tratar de clasificarlos para conocimiento de todos:
1-PEDO HONRADETE: Es el que se expele en una sola emisión de voz, es ruidoso y corto, y huele mal. Se lo suelen tirar los ganaderos, los atletas de circo, los vascos de caserío, y los hinchas del Salamanca.
2-PEDO CÓMICO: Suena agudamente, es trémulo, se muere uno de risa al oírlo. Lo echan los empleados de banca, los peluqueros, los botones de casino y las señoras con abrigo de piel y mucho culo.
3-PEDO CON RABO: Es el que empieza fino y termina con porra, huele mal. Se lo tiran los carteros durante el reparto, los municipales, los serenos y las dueñas de las casas de huéspedes. Levantan airadas protestas en los "pedoescuchas" y no son aceptables.
4-PEDITOS (también llamados AVELLANAS): Son pedos pequeños, de escasa duración y que salen en "ristra" como los ajos. Se los tiran de cinco en cinco las mecanógrafas, las telefonistas, las cajeras de farmacia. Por lo coloradas que se ponen y la peste que se masca, se adivina enseguida donde está la emisora.
5-CUESCOS: Son pedos blanduchos con sonido agudo, que casi siempre dejan nicotina en los calzoncillos y huelen malísimamente. Se los tiran los que pasan muchas horas del día sentados, estudiantes, banqueros, notarios y abogados con pleito. Son una verdadera guarrada.
6-FALLIDOS O BUFAS: Son los más traidores que se puede imaginar porque no avisan y cuando uno se da cuenta ya nos hemos tragado la mitad. Dejan una estela larguísima y se está oliendo durante un cuarto de hora o más. No son admisibles. El que se tira una "bufa" es un cerdo.
7-PEDO ACUATICO: Es el que nos tiramos dentro de la bañera, en la piscina, en el río, o en la playa. Son simpatiquísimos, a nadie molestan, apenas huelen y además cuando salen hacen "cua.cua..cua
8-PEDO INVERNAL: Es de miedo, es el que nos echamos en la cama, cuando estamos bien arropaditos. Cuando nos acordamos de él, metemos la cabeza debajo de las mantas y nos lo tragamos entero.
9-PEDO MAÑANERO: El que nos tiramos a primera hora de la mañana según vamos al cuarto de baño a lavarnos, es por decirlo así el que nos avisa que una nueva jornada comienza.
10-PEDO CINEASTA: También es de alivio, parece venir arrastrándose por el suelo y trepar por las piernas del espectador hasta que llega a las narices. No hay defensa. Cuando se enciende la luz todos miramos con odio a nuestros vecinos de las filas anteriores.
11-PEDO HUERFANO: Es aquel que lo percibimos por su aroma, y del que nadie se hace responsable, no tiene padre el pobrecito.
12 -PEDO NUPCIAL: Es el pedo que después de ganada la confianza necesaria, compartiremos con otras personas en la cama, es de un efecto bastante curioso, pues produce risas al mismo tiempo que produce bochorno, después de esto la pareja ya está preparada para afrontar cualquier problema. Es aceptable, pues crea unión.
13-PEDO ZAPATERO: Es el que se nos escapa cuando intentamos atarnos los cordones de los zapatos. La postura violenta, hace que el pedo sea ruidoso. Se suele mirar rápidamente hacia atrás y si no viene nadie se respira con satisfacción.
14-PEDO GRASIENTO: Es el que se echa el soldado cuando va en formación, si la tropa desfila después del rancho y éste ha sido de judías . Estos pedos son tóxicos. Muchas bajas de oficiales han sido producidas por los pedos "marciales". Cuando el que se peda es el jefe que va a caballo no hay quien lo esquive.
15-PEDO SENIL: Se lo tiran las viejas a primera hora del día en la iglesia y después tosen un poquito para disimular.
16-PEDO ARTISTICO: Son los que se tiran algunos virtuosos del peder, y que mediante ciertas posturas de la nalga, logran el sonido deseado: agudo, grave ,etc. Estos pedos son más bien para concurso.
17-PEDO MULLIGAN: Es el que se tiran los golfistas en el teedel 1 cuando colocan el estance, si a la izquierda hay un lago y a la derecha un fuera de límites, está permitido repetirlo, pues se considera que se lo ha echado bajo presión.
18-PEDO PROVISIONAL: Según el reglamento de la Royal & Ancient, es el pedo que se tira uno cuando ha ido a buscar una bola al bosque que previsiblemente puede haberse perdido. Si el bosque ha sido declarado área de protección ecológica, dicho pedo está penalizado por la regla 40-2b con dos golpes de penalidad, por el posible impacto ecológico ocasionado.
19-PEDO STABLEFORD: Es una modalidad de pederse para concursos, en la que a cada pedorro se le adjudica un hándicap, que va en función de su habilidad, y de si ha ingerido previamente bebidas gaseosas (Coca-Cola, Vichí, etc.) o si ha comido cocido o "escudella".
20-PEDO PUTT: En modalidad masculina, es el que se tira el jugador a falta de un metro para embocar la bola mientras dice "a ver si la meto". Y en modalidad femenina, en las mismas circunstancias, pero diciendo "a ver si me entra".
21-PEDO CONSCIENTE: Terminamos la clasificación con este, que es diferente a los demás. Nos lo tiramos voluntariamente, aprovechando el momento en que estamos solos, levantamos una nalga y ¡zas! . Después se trabaja más agusto.
"UN ERUPTO BIEN ECHADO, SEGÚN LAS REGLAS DE ANGULO, ES EL PEDO QUE CANSADO NO PUDO LLEGAR AL CULO"
MAS DE CUATRO PEDOS
A veces silencioso, a veces oloroso, con disimulo, con elegancia, con vergüenza, con picardía, con indiferencia,... si es que levantas una piedra y te encuentras cuatro pedos!! je je.. porque al fin y al cabo todo el mundo pede, ya sea consciente o inconscientemente, de noche o de día, chico, chica, o perro,... pero sí, nadie se salva del placer!
Unos lo esconden, a otros les da lo mismo, hay algunos que se hacen los suecos y miran al de al lado para hecharle la culpa con la sutil frase de ¡¡uyy que mal huele!! (que si vas dos en un ascensor como que no cuela mucho)
Pero es que comer o beber cualquier cosa nos da gases. De hecho, es normal que nos tiremos entre 15 y 20 pedos al día. Cuando comemos o bebemos el aire nos entra al tragar, y hay que sacarlo de alguna manera.
En las colonias de bacteria shacked dentro de nuestro tubo digestivo, en el proceso de convertir nuestras comidas en sustancias nutritivas útiles, estos microbios que mascan el alimento, producen un subproducto maloliente de hidrógeno sulfide el gas - el mismo hedor que emana de huevos podridos.
Aunque la respuesta gaseosa de la bacteria al alimento se diferencia de persona a persona, es decir, todos pedos no huelen igual, los ingredientes que más generan gases son los azúcares, sobre todo los cuatro siguientes:
.la furctosa: un ingrediente natural en plantas (cebollas, grano, trigo, peras,..).
.la lactosa: el ingrediente dulce natural de la Leche.
.la "raffinose": encontrada en las judías, el brécol, la coliflor, la col, el espárrago y otras verduras.
.el sorbitol - Encontrado en casi todas las frutas, este azúcar indigesto es también son usado como un dulcificante artificial en "la dieta", en los chicles, caramelos,... (si os fijais en los chicles que contienen sorbitol se indica en el paquete que una una ingesta masiva puede producir diarrea).
Siempre había oído que la legumbre (sobre todo judía y garbanzos), la pimienta, la col, y todas esas comidas copiosas daban gases, pero visto lo visto,... el simple hecho de comer o beber, aunq sea agua, nos da gases.
Si queréis saber más sobre los pedos en la wikipedia y en esta web hay más historia y curiosidades.
Bueno y aunque hay infinidad de pedos, esta es una pequeña clasificación de esas que corren por Internet, (o Interñet como diríamos en España! jajaa):
NORMALES Y CORRIENTES son obviamente los más frecuentes, son parientes próximos de los furtivos (más abajo), pero salen con menos fuerza. generalmente se practican entre personas que se tienen confianza entre sí, alguien del grupo se tira el primero, y eso anima al resto a decidirse.
NERVIOSOS se expulsa en lugares donde el pedómano no quiere que los demás se enteren. seguro que ya has visto a personas en la biblioteca, el supermercado y por la calle tirándose ese tipo de pedos. normalmente se controlan, son de volumen muy bajo y se requiere gran destreza para dominar la técnica.
DE TOS sale cuando el pedómano intenta encubrirlo tosiendo, pero no siempre lo logra. normalmente el sujeto se va a una esquina del recinto en el que se encuentra, y entre tos y tos deja salir uno de estos pedos, lo importante es conseguir coordinar la expulsión del pedo con la tos, ya que a veces el pedo resulta ser más largo de lo esperado!!
PEGAJOSO tiene un sonido acuoso. generalmente nos avisa de que algo está al llegar, y es necesario ir al lavabo urgentemente, la variante mojada indica que ya es demasiado tarde.
VENDAVAL es similar al furtivo (véase más abajo), pero llega con un sonido más aéreo, como un fuerte viento, me recuerda a un vendaval. el pedómano expulsa los gases de forma rápida generando carcajadas entre aquéllos que tienen el honor de presenciar tal acontecimiento.
CON PRESIÓN es muy fácil de identificar, da la impresión de que la ropa interior de la víctima le va tan apretada que casi produce dolor. normalmente da tiempo a llegar al retrete, si uno es lo suficientemente educado para hacerlo en privado, claro.
FURTIVO este es mi preferido. es fuerte, ruidoso y siempre llama la atención de alguien. las características del pedo furtivo se dejan ver en otros pedos también, pero no nos engañemos un pedo furtivo es un señor pedo, un furioso fluido de gases.
Unos lo esconden, a otros les da lo mismo, hay algunos que se hacen los suecos y miran al de al lado para hecharle la culpa con la sutil frase de ¡¡uyy que mal huele!! (que si vas dos en un ascensor como que no cuela mucho)
Pero es que comer o beber cualquier cosa nos da gases. De hecho, es normal que nos tiremos entre 15 y 20 pedos al día. Cuando comemos o bebemos el aire nos entra al tragar, y hay que sacarlo de alguna manera.
En las colonias de bacteria shacked dentro de nuestro tubo digestivo, en el proceso de convertir nuestras comidas en sustancias nutritivas útiles, estos microbios que mascan el alimento, producen un subproducto maloliente de hidrógeno sulfide el gas - el mismo hedor que emana de huevos podridos.
Aunque la respuesta gaseosa de la bacteria al alimento se diferencia de persona a persona, es decir, todos pedos no huelen igual, los ingredientes que más generan gases son los azúcares, sobre todo los cuatro siguientes:
.la furctosa: un ingrediente natural en plantas (cebollas, grano, trigo, peras,..).
.la lactosa: el ingrediente dulce natural de la Leche.
.la "raffinose": encontrada en las judías, el brécol, la coliflor, la col, el espárrago y otras verduras.
.el sorbitol - Encontrado en casi todas las frutas, este azúcar indigesto es también son usado como un dulcificante artificial en "la dieta", en los chicles, caramelos,... (si os fijais en los chicles que contienen sorbitol se indica en el paquete que una una ingesta masiva puede producir diarrea).
Siempre había oído que la legumbre (sobre todo judía y garbanzos), la pimienta, la col, y todas esas comidas copiosas daban gases, pero visto lo visto,... el simple hecho de comer o beber, aunq sea agua, nos da gases.
Si queréis saber más sobre los pedos en la wikipedia y en esta web hay más historia y curiosidades.
Bueno y aunque hay infinidad de pedos, esta es una pequeña clasificación de esas que corren por Internet, (o Interñet como diríamos en España! jajaa):
NORMALES Y CORRIENTES son obviamente los más frecuentes, son parientes próximos de los furtivos (más abajo), pero salen con menos fuerza. generalmente se practican entre personas que se tienen confianza entre sí, alguien del grupo se tira el primero, y eso anima al resto a decidirse.
NERVIOSOS se expulsa en lugares donde el pedómano no quiere que los demás se enteren. seguro que ya has visto a personas en la biblioteca, el supermercado y por la calle tirándose ese tipo de pedos. normalmente se controlan, son de volumen muy bajo y se requiere gran destreza para dominar la técnica.
DE TOS sale cuando el pedómano intenta encubrirlo tosiendo, pero no siempre lo logra. normalmente el sujeto se va a una esquina del recinto en el que se encuentra, y entre tos y tos deja salir uno de estos pedos, lo importante es conseguir coordinar la expulsión del pedo con la tos, ya que a veces el pedo resulta ser más largo de lo esperado!!
PEGAJOSO tiene un sonido acuoso. generalmente nos avisa de que algo está al llegar, y es necesario ir al lavabo urgentemente, la variante mojada indica que ya es demasiado tarde.
VENDAVAL es similar al furtivo (véase más abajo), pero llega con un sonido más aéreo, como un fuerte viento, me recuerda a un vendaval. el pedómano expulsa los gases de forma rápida generando carcajadas entre aquéllos que tienen el honor de presenciar tal acontecimiento.
CON PRESIÓN es muy fácil de identificar, da la impresión de que la ropa interior de la víctima le va tan apretada que casi produce dolor. normalmente da tiempo a llegar al retrete, si uno es lo suficientemente educado para hacerlo en privado, claro.
FURTIVO este es mi preferido. es fuerte, ruidoso y siempre llama la atención de alguien. las características del pedo furtivo se dejan ver en otros pedos también, pero no nos engañemos un pedo furtivo es un señor pedo, un furioso fluido de gases.
17 junio 2008
LAS MUJERES SON PEDORRAS
El sexo débil, el lado hermoso de la vida, iconos de la sexualidad, sinónimos de delicadeza y sensualidad, es mentira, todo esto es falso, lejos de la verdad. Las mujeres son pedorras, esconden sus bajos pensamientos hasta que tienen oportunidad de largarlos y diablos que molestan, asfixian y uno los tiene que aceptar porque simplemente vienen de las nalgas y son delicados, canallas, son igual de cerdas que uno!
CONSULTA PEDORRA
PREGUNTA AL DOCTOR:
Yo cuando me tiro un pedo lo huelo, y es más.
Cuando me cambio de calzoncillos, me gusta oler la parte donde se ha acumulado el olor de mis cojones antes de echarlos a lavar.
Mi sudor también me gusta.
Y cuando cago, no tengo prisa por salir del cuarto de baño.
Creo que podría ser feliz en una gran montaña hecha por un mezclote de todos mis fluidos y productos físicos.
¿Soy un cerdo?.
RESPUESTA DEL DOCTOR:
Bueno, tus costumbres me dicen que eres un tipo bastante normal, al contrario de la mayoría de la gente. Yo, además, para acentuar los efluvios de mis gayumbos, me los cambio una vez al mes, me los cambio de lao, quiero decir. Les doy la vuelta y los aprovecho por el otro sitio, que está sin usar y no me gustan los derroches.
Receta casera pa matar el aburrimiento:
-No limpiarse el culo en un mes.
-Dejar reposar el ano una media hora tras la última cagada, el día que se desee hacer uso de la receta.
-Una vez reseca la materia residual, conectarse al PC y dejar que la inercia te lleve.
-Juguetear con las calandracas y pelotillas acumuladas en los pelillos.
Recomendado para niños y niñas, lanzar las pelotillas contra la pared produce un placer más intenso que comer pipas...
Yo cuando me tiro un pedo lo huelo, y es más.
Cuando me cambio de calzoncillos, me gusta oler la parte donde se ha acumulado el olor de mis cojones antes de echarlos a lavar.
Mi sudor también me gusta.
Y cuando cago, no tengo prisa por salir del cuarto de baño.
Creo que podría ser feliz en una gran montaña hecha por un mezclote de todos mis fluidos y productos físicos.
¿Soy un cerdo?.
RESPUESTA DEL DOCTOR:
Bueno, tus costumbres me dicen que eres un tipo bastante normal, al contrario de la mayoría de la gente. Yo, además, para acentuar los efluvios de mis gayumbos, me los cambio una vez al mes, me los cambio de lao, quiero decir. Les doy la vuelta y los aprovecho por el otro sitio, que está sin usar y no me gustan los derroches.
Receta casera pa matar el aburrimiento:
-No limpiarse el culo en un mes.
-Dejar reposar el ano una media hora tras la última cagada, el día que se desee hacer uso de la receta.
-Una vez reseca la materia residual, conectarse al PC y dejar que la inercia te lleve.
-Juguetear con las calandracas y pelotillas acumuladas en los pelillos.
Recomendado para niños y niñas, lanzar las pelotillas contra la pared produce un placer más intenso que comer pipas...
31 mayo 2008
EL OLOR DE MIS PEDOS
Mi secreto es el siguiente.
El olor de mis pedos varía con el material de la silla en la que este mas de 15 minutos sentado. Si estoy sentado en una silla de madera de pino, mis ventosidades pululan libres mofetizando la habitación, cual ambipur equilibrado. Si he pasado la tarde de picnic en un campo de patatas, mis gases apestan a tubérculo ... Una vez, de pequeño sentado en las piernas de mi tía abuela Trini, mis ventosidades tomaron un extraño hálito a berberecho ..
Añado que cada vez que salgo y entro de la despensamicasa tengo que elaborar un plan de batalla ficticia cara a la pared al son de "su generalísimo bonaparte, esta todo dipuesto y preparado para el acecho de los nivelungos orientales" o la leche se me agria en el estómago.
El olor de mis pedos varía con el material de la silla en la que este mas de 15 minutos sentado. Si estoy sentado en una silla de madera de pino, mis ventosidades pululan libres mofetizando la habitación, cual ambipur equilibrado. Si he pasado la tarde de picnic en un campo de patatas, mis gases apestan a tubérculo ... Una vez, de pequeño sentado en las piernas de mi tía abuela Trini, mis ventosidades tomaron un extraño hálito a berberecho ..
Añado que cada vez que salgo y entro de la despensamicasa tengo que elaborar un plan de batalla ficticia cara a la pared al son de "su generalísimo bonaparte, esta todo dipuesto y preparado para el acecho de los nivelungos orientales" o la leche se me agria en el estómago.
MAS DE PEDOS
Gases!
La verdad es que, como ya había dicho, no tenía pensado hacer una columna esta semana. Ando intentando recuperar el ritmo vital después de 7 días en los que he vivido en estado selvático total, haciendo todo el día lo que me salía de las narices y sin rendir cuentas ni a dios ni al rey. Uno se siente completo después de algo así, pero hecho polvo, así que digamos que ando convaleciente.
Sin embargo, uno de los comentarios a mi anuncio me ha tocado la fibra. No tanto por lo que dice, sino por el ingenio y buen hacer que destila. Es por esto que he decidido hacer un esfuercín y hablar sobre un tema que salió la semana pasada: los gases.
Puedo afirmar, sin lugar a dudas, que soy un absoluto maestro en la materia. Llevo tirándome pedos desde que tengo uso de razón, aunque eso es hace cuatro días como aquel que dice. Si arrear ventosidades fuera un deporte, yo sería un crack, un organismo privilegiado para su práctica. Y es que mi cuerpo está predispuesto, digamos que tengo un don. Genero más gases que una explotación petrolífera. Tras esta breve exposición, si alguna lectora quiere tomar un café conmigo alguna tarde, que me envíe un email.
Los cuescos son un mundo de una variedad y riqueza impresionantes para el profano. Las notas musicales son 7 (bueno, alguna más) y las combinaciones resultan inimaginables. Si al sentido del oído unimos el olfato, tenemos una explosión de luz y color, una orgía para los sentidos. Porque, para empezar, a todo el mundo le gustan sus cuescos. Los hay que se los tiran y los cogen con la mano para llevárselos a la nariz como los enólogos catadores más experimentados, saboreando sus tonos y matices y sorprendiéndose del juego que dan unas alubias y un mala digestión. Hace tiempo corría el chiste de que los pedos eran como los Twingo: sólo gustaban a sus dueños. Sin dejar de ser cierto, no me gusta frivolizar en temas tan serios.
Los pedos son traicioneros. Primero porque uno nunca sabe de qué cosecha viene ese reserva que va a abrir. Los cuescos son como los toros: hasta que uno no suelta el primero de la tarde no se sabe cómo se presenta la cosa. Hay veces en las que uno deja escapar ese soplo de aliento temiendo lo peor y resulta que el aire no se resiente lo más mínimo por mucho que se escudriñe con las aletas nasales en alto. Otras veces el cuesco asciende, se sitúa a la altura de la cabeza (no importa dónde ésta se encuentre) y se enquista en el aire con un olor nauseabundo que revuelve las tripas hasta al propio autor. Uno remueve el ambiente con los brazos y aspira una y otra vez, rezando por que aquel montón de aire importado de un reactor químico de fangos de depuradora se disperse. Este comportamiento variable de los pedos crea gran número de situaciones embarazosas.
Una regla de oro para el principiante, y para el no tan neófito, es nunca tirarse un cuesco en un ascensor. Está escrito que al final o a mediados de trayecto alguien abordará invariablemente el ascensor, asociando inmediata e inevitablemente ventosidad con propietario. Los viajes en ascensor se pueden hacer más largos que cuando sólo se habla del tiempo. Los ascensores son territorio apache, pero en general uno debe evitar dejar escapar el alma en áreas a las que se pueda aproximar alguien antes de que se llegue al tiempo de extinción (Te) medido a partir del instante cero y comprobado empíricamente con anterioridad, porque ya hemos aclarado que cada tarde viene de una manera.
Un segundo aspecto, después de su textura y tonalidad, es el sonoro. Generalmente el pedo es silencioso y traicionero por naturaleza, aunque es cierto que si la posición (esto es como el kamasutra) y la presión son propicias, el cuesco sonará como un tambor si se deja caer de forma descuidada. Si uno se tira pedos de manera ocasional y no aprecia el arte, no prestará mayor atención a las posibilidades sonoras. Sin embargo, cuando uno dispone de material pirotécnico a paletadas y es de espíritu inquieto y artista, no puede sino sentirse atraído por el mundo musical que ofrece el trasero, ese desconocido instrumento de viento. Es cierto que uno no nace sabiendo, pero puedo asegurar que la práctica y la paciencia son los padres del virtuosismo.
En una de esas tardes de verano en las que un amigo y yo estudiábamos cualquier porquería de esas que nos hacían estudiar en la carrera con el propósito de amargarnos las vacaciones y la vida en general, mi amigo se maravillaba ante la potencia sonora de mis expectoraciones y la facilidad que tenía para modular los sonidos que se producían (bueno, digamos que me llamaba cerdo a cada cuesco y amenazaba con no dejarme volver a estudiar a su casa, lo cual era grave porque yo y mi voluntad no somos nadie sin supervisión directa). Le dije que le podría enseñar a lograr aquellos Do's sostenidos e incluso notas más altas, y su cara se iluminó. Varias tardes después, tras agotadoras sesiones de entrenamiento, mi amigo esperaba sus ventosidades como quien espera a un viejo amigo, y disfrutaba logrando sonoras locuciones al abrigo de amplias sonrisas de satisfacción. ¿El truco?
Evidentemente, hay truco. Eso sí, pruébenlo en casa y sin supervisión paterna, ya que no la conseguirán aunque la pidan. La cosa está en recibir la ventosidad, que llama a la puerta desde lo más profundo. Si se considera que viene brava, se puede proceder a la siguiente etapa; si no, se deberá apelar a la paciencia y apretar la barriga para enviar la bolsa gaseosa de vuelta por donde vino. Los gases son reincidentes, y cuando no pueden escapar retornan con refuerzos. De esta manera, con paciencia, se puede moldear un buen pedo en potencia (nunca mejor dicho). Una vez se considera que la presión de caldera es suficiente, se debe prestar atención a la posición moflar: unos mofletes separados son una pésima caja de resonancia, así que nos aseguraremos de que se encuentran en su posición de descanso natural. Si así los diseñó dios por alguna razón sería.
Una vez la parte física está dominada, viene el momento de la ejecución. Se procede a expeler de manera natural con una salvedad: antes de cruzar el conocido como "punto de no retorno", se retendrá el cuesco y se devolverá hacia adentro. Notaremos cómo poco a poco la urgencia va disminuyendo y el pedo se va perdiendo. De nuevo, otra vez antes de llegar al "punto de no retorno 2", esto es, cuando creamos que lo vamos a perder calle abajo, apretaremos el abdomen fuertemente y lanzaremos la carga a la máxima potencia. Cuanto más lejos se haya conseguido ir sin superar "el punto de retorno 2" más salvaje será la traca. Es el punto crítico. A veces los cuescos son de poca monta y sólo se puede conseguir una nota, pero en alguna ocasión la bolsa puede ser importante y el parto prolongado, lo que nos dará la posibilidad de modular el sonido y conseguir una paleta de color. No os desaniméis si las primeras veces no lo conseguís; todo arte necesita de paciencia y práctica antes de alcanzar la excelencia.
El proceso de aprendizaje puede ser lento y desalentador, pero los resultados son espectaculares. Pensad en esas guerra de cuescos con los amigos en las frías noches de invierno, cada uno boca abajo en una cama y viendo a ver quién expele la ventosidad más brutal. No dejéis que la risa os arruine una gran actuación. Sobriedad ante todo. Con práctica y una buena predisposición corporal seréis capaces de batir incluso al mismísimo M.A. Barracus, aunque debo avisar de que la leche actúa como catalizador en procesos digestivos.
Por otro lado, el pedo es todo un símbolo de confianza. En las parejas, el hecho de tirarse un cuesco en presencia de la persona amada es sinónimo de que comienza un nuevo estadío en la relación, un nuevo estatus de confianza. Debe de ser por eso que dicen que la confianza da asco. Pero creánselo, amables lectores, las mujeres también se tiran pedos. Sin embargo, sus cuerpos están en inferioridad manifiesta ante los de los hombres, por lo que se encuentran en franca desventaja en la batalla y optan por desprestigiar a los miembros del otro sexo y a tildarlos de guarros (las mujeres abusan tanto de la palabra guarro que van a terminar por desvirtuarla).
En fin, que ustedes lo peen bien. ¿Experiencias? ¿Briconsejos? ¿Cómo fabricar un extractor? ¿Un cenicero para pedos?
La verdad es que, como ya había dicho, no tenía pensado hacer una columna esta semana. Ando intentando recuperar el ritmo vital después de 7 días en los que he vivido en estado selvático total, haciendo todo el día lo que me salía de las narices y sin rendir cuentas ni a dios ni al rey. Uno se siente completo después de algo así, pero hecho polvo, así que digamos que ando convaleciente.
Sin embargo, uno de los comentarios a mi anuncio me ha tocado la fibra. No tanto por lo que dice, sino por el ingenio y buen hacer que destila. Es por esto que he decidido hacer un esfuercín y hablar sobre un tema que salió la semana pasada: los gases.
Puedo afirmar, sin lugar a dudas, que soy un absoluto maestro en la materia. Llevo tirándome pedos desde que tengo uso de razón, aunque eso es hace cuatro días como aquel que dice. Si arrear ventosidades fuera un deporte, yo sería un crack, un organismo privilegiado para su práctica. Y es que mi cuerpo está predispuesto, digamos que tengo un don. Genero más gases que una explotación petrolífera. Tras esta breve exposición, si alguna lectora quiere tomar un café conmigo alguna tarde, que me envíe un email.
Los cuescos son un mundo de una variedad y riqueza impresionantes para el profano. Las notas musicales son 7 (bueno, alguna más) y las combinaciones resultan inimaginables. Si al sentido del oído unimos el olfato, tenemos una explosión de luz y color, una orgía para los sentidos. Porque, para empezar, a todo el mundo le gustan sus cuescos. Los hay que se los tiran y los cogen con la mano para llevárselos a la nariz como los enólogos catadores más experimentados, saboreando sus tonos y matices y sorprendiéndose del juego que dan unas alubias y un mala digestión. Hace tiempo corría el chiste de que los pedos eran como los Twingo: sólo gustaban a sus dueños. Sin dejar de ser cierto, no me gusta frivolizar en temas tan serios.
Los pedos son traicioneros. Primero porque uno nunca sabe de qué cosecha viene ese reserva que va a abrir. Los cuescos son como los toros: hasta que uno no suelta el primero de la tarde no se sabe cómo se presenta la cosa. Hay veces en las que uno deja escapar ese soplo de aliento temiendo lo peor y resulta que el aire no se resiente lo más mínimo por mucho que se escudriñe con las aletas nasales en alto. Otras veces el cuesco asciende, se sitúa a la altura de la cabeza (no importa dónde ésta se encuentre) y se enquista en el aire con un olor nauseabundo que revuelve las tripas hasta al propio autor. Uno remueve el ambiente con los brazos y aspira una y otra vez, rezando por que aquel montón de aire importado de un reactor químico de fangos de depuradora se disperse. Este comportamiento variable de los pedos crea gran número de situaciones embarazosas.
Una regla de oro para el principiante, y para el no tan neófito, es nunca tirarse un cuesco en un ascensor. Está escrito que al final o a mediados de trayecto alguien abordará invariablemente el ascensor, asociando inmediata e inevitablemente ventosidad con propietario. Los viajes en ascensor se pueden hacer más largos que cuando sólo se habla del tiempo. Los ascensores son territorio apache, pero en general uno debe evitar dejar escapar el alma en áreas a las que se pueda aproximar alguien antes de que se llegue al tiempo de extinción (Te) medido a partir del instante cero y comprobado empíricamente con anterioridad, porque ya hemos aclarado que cada tarde viene de una manera.
Un segundo aspecto, después de su textura y tonalidad, es el sonoro. Generalmente el pedo es silencioso y traicionero por naturaleza, aunque es cierto que si la posición (esto es como el kamasutra) y la presión son propicias, el cuesco sonará como un tambor si se deja caer de forma descuidada. Si uno se tira pedos de manera ocasional y no aprecia el arte, no prestará mayor atención a las posibilidades sonoras. Sin embargo, cuando uno dispone de material pirotécnico a paletadas y es de espíritu inquieto y artista, no puede sino sentirse atraído por el mundo musical que ofrece el trasero, ese desconocido instrumento de viento. Es cierto que uno no nace sabiendo, pero puedo asegurar que la práctica y la paciencia son los padres del virtuosismo.
En una de esas tardes de verano en las que un amigo y yo estudiábamos cualquier porquería de esas que nos hacían estudiar en la carrera con el propósito de amargarnos las vacaciones y la vida en general, mi amigo se maravillaba ante la potencia sonora de mis expectoraciones y la facilidad que tenía para modular los sonidos que se producían (bueno, digamos que me llamaba cerdo a cada cuesco y amenazaba con no dejarme volver a estudiar a su casa, lo cual era grave porque yo y mi voluntad no somos nadie sin supervisión directa). Le dije que le podría enseñar a lograr aquellos Do's sostenidos e incluso notas más altas, y su cara se iluminó. Varias tardes después, tras agotadoras sesiones de entrenamiento, mi amigo esperaba sus ventosidades como quien espera a un viejo amigo, y disfrutaba logrando sonoras locuciones al abrigo de amplias sonrisas de satisfacción. ¿El truco?
Evidentemente, hay truco. Eso sí, pruébenlo en casa y sin supervisión paterna, ya que no la conseguirán aunque la pidan. La cosa está en recibir la ventosidad, que llama a la puerta desde lo más profundo. Si se considera que viene brava, se puede proceder a la siguiente etapa; si no, se deberá apelar a la paciencia y apretar la barriga para enviar la bolsa gaseosa de vuelta por donde vino. Los gases son reincidentes, y cuando no pueden escapar retornan con refuerzos. De esta manera, con paciencia, se puede moldear un buen pedo en potencia (nunca mejor dicho). Una vez se considera que la presión de caldera es suficiente, se debe prestar atención a la posición moflar: unos mofletes separados son una pésima caja de resonancia, así que nos aseguraremos de que se encuentran en su posición de descanso natural. Si así los diseñó dios por alguna razón sería.
Una vez la parte física está dominada, viene el momento de la ejecución. Se procede a expeler de manera natural con una salvedad: antes de cruzar el conocido como "punto de no retorno", se retendrá el cuesco y se devolverá hacia adentro. Notaremos cómo poco a poco la urgencia va disminuyendo y el pedo se va perdiendo. De nuevo, otra vez antes de llegar al "punto de no retorno 2", esto es, cuando creamos que lo vamos a perder calle abajo, apretaremos el abdomen fuertemente y lanzaremos la carga a la máxima potencia. Cuanto más lejos se haya conseguido ir sin superar "el punto de retorno 2" más salvaje será la traca. Es el punto crítico. A veces los cuescos son de poca monta y sólo se puede conseguir una nota, pero en alguna ocasión la bolsa puede ser importante y el parto prolongado, lo que nos dará la posibilidad de modular el sonido y conseguir una paleta de color. No os desaniméis si las primeras veces no lo conseguís; todo arte necesita de paciencia y práctica antes de alcanzar la excelencia.
El proceso de aprendizaje puede ser lento y desalentador, pero los resultados son espectaculares. Pensad en esas guerra de cuescos con los amigos en las frías noches de invierno, cada uno boca abajo en una cama y viendo a ver quién expele la ventosidad más brutal. No dejéis que la risa os arruine una gran actuación. Sobriedad ante todo. Con práctica y una buena predisposición corporal seréis capaces de batir incluso al mismísimo M.A. Barracus, aunque debo avisar de que la leche actúa como catalizador en procesos digestivos.
Por otro lado, el pedo es todo un símbolo de confianza. En las parejas, el hecho de tirarse un cuesco en presencia de la persona amada es sinónimo de que comienza un nuevo estadío en la relación, un nuevo estatus de confianza. Debe de ser por eso que dicen que la confianza da asco. Pero creánselo, amables lectores, las mujeres también se tiran pedos. Sin embargo, sus cuerpos están en inferioridad manifiesta ante los de los hombres, por lo que se encuentran en franca desventaja en la batalla y optan por desprestigiar a los miembros del otro sexo y a tildarlos de guarros (las mujeres abusan tanto de la palabra guarro que van a terminar por desvirtuarla).
En fin, que ustedes lo peen bien. ¿Experiencias? ¿Briconsejos? ¿Cómo fabricar un extractor? ¿Un cenicero para pedos?
30 mayo 2008
PEDO ECOLOGICO
En busca del pedo ecológico
Detrás del cambio climático no sólo están coches e industrias. Parece cosa de chiste, pero una vaca lechera puede contaminar cuatro veces más que un automóvil.
Estudios del Ministerio de Medio Ambiente confirman que el estiércol y las flatulencias ganaderas representan el 6 por ciento de las emisiones españolas a la atmósfera, unas 25.000 kilotoneladas equivalentes de CO2.
Y eso que aquí la crisis ha reducido nuestra cabaña ganadera. Porque en otros países como Nueva Zelanda, este aporte digestivo de gases supone el 50 por ciento de sus emisiones contaminantes. Allí incluso se barajó en 2003 la posibilidad de implantar como impuesto ganadero la Flatulence Tax, pero finalmente no prosperó.
Para luchar contra tan maloliente problema, los científicos se han puesto manos a la obra.
Los primeros fueron los investigadores de la Universidad de Hohenheim, quienes han fabricado unas pastillas vegetales que transforman el metano digestivo de los bóvidos en glucosa. Reducen así sus flatulencias como si tomaran pastillas de Aero-red, obteniendo cacas más dulces e inofensivas. Otros, como los del Instituto de Investigaciones Medioambientales de Aberystwyth (Gales, Reino Unido), proponen cambiar la dieta de esos animales para hacerla más digerible. Darles plantas más digestivas. Ignoro si también pastillas de Almax.
Y ahora son los australianos quienes anuncian su intención de trasplantar una bacteria propia de los canguros al estómago de las vacas con el fin de lograr pedos ecológicos, sin el venenoso metano. Los trabajos están, sin embargo, todavía en una etapa muy preliminar y aún deberá esperarse tres años antes de poder empezar a desarrollar la nueva técnica con éxito.
Menos que las vacas, pero nosotros también somos productores de metano. Hace años, escribiendo sobre los efectos de una ola de frío, una simpatiquísima señora me aseguraba entre risas que, contra las bajas temperaturas en casa, lo mejor era meterse en la cama y caldearla convenientemente a golpe de flatulencias. Ella era viuda y vivía sola, así que no tenía especiales problemas de convivencia. Supongo que no me haría ahora caso si le dijera que con su acción, además de calentar el lecho, estaba involuntariamente calentando la atmósfera. No se lo creería. Me diría que estamos exagerando con todo esto del cambio climático y seguramente tendría bastante razón ¿no os parece?
Al final, hasta por comer un plato de fabada vamos a tener remordimientos medioambientales. ¿Creéis que nos acabarán obligando a seguir una dieta estricta baja en hidratos de carbono por el bien de la atmósfera? Lo llevamos claro.
Detrás del cambio climático no sólo están coches e industrias. Parece cosa de chiste, pero una vaca lechera puede contaminar cuatro veces más que un automóvil.
Estudios del Ministerio de Medio Ambiente confirman que el estiércol y las flatulencias ganaderas representan el 6 por ciento de las emisiones españolas a la atmósfera, unas 25.000 kilotoneladas equivalentes de CO2.
Y eso que aquí la crisis ha reducido nuestra cabaña ganadera. Porque en otros países como Nueva Zelanda, este aporte digestivo de gases supone el 50 por ciento de sus emisiones contaminantes. Allí incluso se barajó en 2003 la posibilidad de implantar como impuesto ganadero la Flatulence Tax, pero finalmente no prosperó.
Para luchar contra tan maloliente problema, los científicos se han puesto manos a la obra.
Los primeros fueron los investigadores de la Universidad de Hohenheim, quienes han fabricado unas pastillas vegetales que transforman el metano digestivo de los bóvidos en glucosa. Reducen así sus flatulencias como si tomaran pastillas de Aero-red, obteniendo cacas más dulces e inofensivas. Otros, como los del Instituto de Investigaciones Medioambientales de Aberystwyth (Gales, Reino Unido), proponen cambiar la dieta de esos animales para hacerla más digerible. Darles plantas más digestivas. Ignoro si también pastillas de Almax.
Y ahora son los australianos quienes anuncian su intención de trasplantar una bacteria propia de los canguros al estómago de las vacas con el fin de lograr pedos ecológicos, sin el venenoso metano. Los trabajos están, sin embargo, todavía en una etapa muy preliminar y aún deberá esperarse tres años antes de poder empezar a desarrollar la nueva técnica con éxito.
Menos que las vacas, pero nosotros también somos productores de metano. Hace años, escribiendo sobre los efectos de una ola de frío, una simpatiquísima señora me aseguraba entre risas que, contra las bajas temperaturas en casa, lo mejor era meterse en la cama y caldearla convenientemente a golpe de flatulencias. Ella era viuda y vivía sola, así que no tenía especiales problemas de convivencia. Supongo que no me haría ahora caso si le dijera que con su acción, además de calentar el lecho, estaba involuntariamente calentando la atmósfera. No se lo creería. Me diría que estamos exagerando con todo esto del cambio climático y seguramente tendría bastante razón ¿no os parece?
Al final, hasta por comer un plato de fabada vamos a tener remordimientos medioambientales. ¿Creéis que nos acabarán obligando a seguir una dieta estricta baja en hidratos de carbono por el bien de la atmósfera? Lo llevamos claro.
PEDO VOLADOR
Estaba haciendo la lista para el supermercado y la inspiración me pego en la cara como desafiándome a un duelo. Bueno está bien, no fue la inspiración y nada me pegó en la cara. Lo que sucedió de verdad fue una flatulencia majestuosa, un pedo magnífico, legendario. Mucha gente puede pensar que lo que estoy diciendo es una asquerosidad, pero yo no. Para mi un pedo es una cosa maravillosa que debe ser compartido con los seres queridos. Yo cuando siento que viene uno bueno llamo a mis amigos para disfrutarlo todos juntos. A no confundir: el olor no es lo que me interesa. Porque ciertamente nadie puede disfrutar del olor de un pedo ajeno. No, lo que me interesa es la sonoridad, la música. Los largos, los cortos, los silenciosos, los que vienen en capitulos, los que duelen, etc. También el placer que produce tirarse un pedo sin vergüenza o retenciones de ningún tipo. Produce un alivio comparable solo al de hacer pis habiendose aguantado por mucho tiempo. Me produce tanta alegria que lo quiero compartir con todos. Y quien mejor para compartir que los lectores del BLOG AL PEDO. Me gustaria que ustedes cuenten experiencias propias de este estilo. Placeres flatulentos o si se les ocurre algún tipo de pedo que no mencioné. Incluso me imagino que habré compartido un pedo con mas de uno de ustedes. Recordemos esas cosas tan hermosas...
INTERRUPCION DEL RODAJE POR UN PEDO
Durante el rodaje de Then she found me, Helen Hunt y Colin Firth se encontraban realizando una escena de sexo hasta que un sonido les interrumpió...
Resultó ser un pedo de un asistente de producción que se atribuyó tal honor. Según reveló el propio protagonista, a Helen no le sentó muy bien aquella gracia hasta el punto de interrumpir la escena.
Estaban todos en silencio y Helen en mis brazos, de repente escuchamos ese ruido y ella sólo preguntó, ¿qué está pasando?.
La película es una adaptación de la novela de Elinor Lipman y el debut de la actriz Helen Hunt tras las cámaras.
Resultó ser un pedo de un asistente de producción que se atribuyó tal honor. Según reveló el propio protagonista, a Helen no le sentó muy bien aquella gracia hasta el punto de interrumpir la escena.
Estaban todos en silencio y Helen en mis brazos, de repente escuchamos ese ruido y ella sólo preguntó, ¿qué está pasando?.
La película es una adaptación de la novela de Elinor Lipman y el debut de la actriz Helen Hunt tras las cámaras.
MAS PEDOS
Alguien me preguntó: ¿Que es un pedo? y yo le contesté muy quedo : El pedo es un pedo, con cuerpo, aire y corazón de viento.
El pedo es como un alma en pena que a veces va, que a veces truena.
Es como el agua que se desliza con mucha prisa.
El pedo es como la nube, que va volando y por donde pasa va fumigando.
El pedo gruñe, el pedo llora, el pedo es aire, el pedo es ruido y a veces sale por un descuido, el pedo es fuerte, el pedo es potente pues se los tira toda la gente.
En este mundo un pedo es vida, porque hasta el Papa bien se los tira; hay pedos cultos e ignorantes, los hay adultos, también infantes, hay pedos gordos, hay pedos flacos, según el diámetro de los tacos.
Hay pedos tristes, los hay risueños, según el gusto que tenga su dueño, si un día un pedo llama a tu puerta, no la cierres déjala abierta, deja que sople, deja que gire a ver si hay alguien que lo respire.
También los pedos son educados, pues se los tiran los licenciados, el pedo tiene algo espantoso, pues si lo aguantas te lleva al pozo.
El pedo es como un alma en pena que a veces va, que a veces truena.
Es como el agua que se desliza con mucha prisa.
El pedo es como la nube, que va volando y por donde pasa va fumigando.
El pedo gruñe, el pedo llora, el pedo es aire, el pedo es ruido y a veces sale por un descuido, el pedo es fuerte, el pedo es potente pues se los tira toda la gente.
En este mundo un pedo es vida, porque hasta el Papa bien se los tira; hay pedos cultos e ignorantes, los hay adultos, también infantes, hay pedos gordos, hay pedos flacos, según el diámetro de los tacos.
Hay pedos tristes, los hay risueños, según el gusto que tenga su dueño, si un día un pedo llama a tu puerta, no la cierres déjala abierta, deja que sople, deja que gire a ver si hay alguien que lo respire.
También los pedos son educados, pues se los tiran los licenciados, el pedo tiene algo espantoso, pues si lo aguantas te lleva al pozo.
21 mayo 2008
PEDO, PEPEDI, PETUM
Cicerón habla de las palabras ‘groseras’ no deja de mencionar el verbo latino “pedo, pepedi, petum”.
Ya sea por la omisión en el tratamiento de tal concepto o por cualquier otra causa, el término se ha vulgarizado dando lugar a grandes equívocos, y ahora la palabra “pedo” se utiliza para significar cosas sumamente diversas.
Por ejemplo el saludo tan de moda por estos días “¿qué pedo?”, el cual, si mis deducciones no son erróneas, quiere significar algo así como “¿qué asunto?”. También se usa la palabra para significar que hay problemas, y por eso es común escuchar que alguien diga “traigo unos pedotes”, y no por ello se le recomienda a tal persona “un tesito”, sino que se le pregunta si hay algo en lo que se le pueda ayudar. También sirve para designar el estado de ánimo: “hizo un pedo” no significa más metano en el ambiente, sino una persona que reacciona en forma desmedida, aunque siempre para mal. Dos de las frases más comunes son también la famosa “no hay pedo” y “ni pedo”, que expresan conformidad y resignación respectivamente.
Existen todas estas acepciones de la palabra ‘pedo’, y todas son de uso popular y vulgar, ya que no son expresiones que se escuchen en conversaciones formales. Pero ni siquiera a nivel popular existe mucha gente que hable del pedo, y mucho menos personas que lleven esa confianza de tratar el tema a un nivel más práctico.
Aún así, ¿quién no ha sentido el alivio liberador de soltar un pedo? Ay de aquellos que se aguantan las ganas, porque sus sistemas digestivos protestan de forma escandalosa, y a fin de cuentas el pedo nace para ser libre y no para permanecer oprimido en las profundidades de un intestino mal intencionado.
Habrá, claro está, finísimas personas que se sientan ofendidas al escuchar tales argumentos, que dicho sea de paso, considerarán al punto como disparates pueriles. Pero incluso esas personas sabrán que digo la verdad, y que a pesar de sus modales refinados y su rigurosa educación en las buenas costumbres, ellos también han sentido en la soledad de sus aposentos y/o cuartos de baño, esa gratificación que su cuerpo les expresa al eliminar lo que por naturaleza ya no le pertenece.
Qué suave y armonioso sonido el de un pedo dejado salir a tiempo. Y qué contraste con aquellos gritos que provienen de nuestro interior cuando un pedo ha decidido que es momento de volar del nido, pero al cual nosotros nos empeñamos en mantener atado para no dejarlo perderse en la belleza infinita del mundo exterior.
Por alguna razón en nuestra sociedad es mejor visto un ladrón que un pedorro, y muchas veces se dejaría uno robar hasta el calzón con tal de que todo sea higiénico y no haya malos olores que lamentar.
No nos damos cuenta que el pedo es algo hermoso y perfectamente normal, es algo que la naturaleza nos ha dado en su infinita sabiduría, y no como un error, sino como una herramienta que debemos aprender a usar con pertinencia eficaz.
Sea pues el pedo reivindicado, pues siempre es más hermosa la simple obra natural del ingenuo virtuoso que cualquier obra artificial de arte del más tenaz trabajador sin talento. Antes que cualquier obra maestra de un Shakespeare o un Goethe, debe estar la dignidad y el orgullo de una de las mejores cosas que la naturaleza le permite a cualquier mortal común y corriente, es decir, la dignidad y orgullo del propio pedo.
por Metrocles
Ya sea por la omisión en el tratamiento de tal concepto o por cualquier otra causa, el término se ha vulgarizado dando lugar a grandes equívocos, y ahora la palabra “pedo” se utiliza para significar cosas sumamente diversas.
Por ejemplo el saludo tan de moda por estos días “¿qué pedo?”, el cual, si mis deducciones no son erróneas, quiere significar algo así como “¿qué asunto?”. También se usa la palabra para significar que hay problemas, y por eso es común escuchar que alguien diga “traigo unos pedotes”, y no por ello se le recomienda a tal persona “un tesito”, sino que se le pregunta si hay algo en lo que se le pueda ayudar. También sirve para designar el estado de ánimo: “hizo un pedo” no significa más metano en el ambiente, sino una persona que reacciona en forma desmedida, aunque siempre para mal. Dos de las frases más comunes son también la famosa “no hay pedo” y “ni pedo”, que expresan conformidad y resignación respectivamente.
Existen todas estas acepciones de la palabra ‘pedo’, y todas son de uso popular y vulgar, ya que no son expresiones que se escuchen en conversaciones formales. Pero ni siquiera a nivel popular existe mucha gente que hable del pedo, y mucho menos personas que lleven esa confianza de tratar el tema a un nivel más práctico.
Aún así, ¿quién no ha sentido el alivio liberador de soltar un pedo? Ay de aquellos que se aguantan las ganas, porque sus sistemas digestivos protestan de forma escandalosa, y a fin de cuentas el pedo nace para ser libre y no para permanecer oprimido en las profundidades de un intestino mal intencionado.
Habrá, claro está, finísimas personas que se sientan ofendidas al escuchar tales argumentos, que dicho sea de paso, considerarán al punto como disparates pueriles. Pero incluso esas personas sabrán que digo la verdad, y que a pesar de sus modales refinados y su rigurosa educación en las buenas costumbres, ellos también han sentido en la soledad de sus aposentos y/o cuartos de baño, esa gratificación que su cuerpo les expresa al eliminar lo que por naturaleza ya no le pertenece.
Qué suave y armonioso sonido el de un pedo dejado salir a tiempo. Y qué contraste con aquellos gritos que provienen de nuestro interior cuando un pedo ha decidido que es momento de volar del nido, pero al cual nosotros nos empeñamos en mantener atado para no dejarlo perderse en la belleza infinita del mundo exterior.
Por alguna razón en nuestra sociedad es mejor visto un ladrón que un pedorro, y muchas veces se dejaría uno robar hasta el calzón con tal de que todo sea higiénico y no haya malos olores que lamentar.
No nos damos cuenta que el pedo es algo hermoso y perfectamente normal, es algo que la naturaleza nos ha dado en su infinita sabiduría, y no como un error, sino como una herramienta que debemos aprender a usar con pertinencia eficaz.
Sea pues el pedo reivindicado, pues siempre es más hermosa la simple obra natural del ingenuo virtuoso que cualquier obra artificial de arte del más tenaz trabajador sin talento. Antes que cualquier obra maestra de un Shakespeare o un Goethe, debe estar la dignidad y el orgullo de una de las mejores cosas que la naturaleza le permite a cualquier mortal común y corriente, es decir, la dignidad y orgullo del propio pedo.
por Metrocles
BIBLIOGRAFIA DE ÚLTIMA HORA
Un inspector jefe de Policía jubilado publica un libro de 212 páginas sobre pedos
19.04.08 | 11:30. Archivado en Curiosidades
(EFE / PD).- Enrique Cantos, ex inspector jefe de la Policía Nacional de Alcoy, ha publicado un libro de 212 páginas titulado "La paz volátil (Conferencias sobre el pedo)" en el que describe, clasifica y teoriza sobre las diversas variantes de las flatulencias que es capaz de producir el ser humano.
Este policía retirado, "experto en marrones" como él mismo se define, pretendía recoger en un volumen parte de sus vivencias personales sin ninguna ambición literaria en un libro que únicamente sería editado para disfrute de sus amigos y familiares, aunque fue la editorial responsable de componer tan escatológica obra la que supo ver en la misma un posible interés comercial.
La esencia de este tema desde luego no es nueva, y de hecho existen grandes referencias literarias en torno al mundo del pedo, como la sarcástica pieza de Francisco de Quevedo "Gracias y desgracias del ojo del culo", aunque en esta ocasión el autor no haya sido guiado por ninguna aspiración artística.
"Se trata más bien de una diversión personal, sin ninguna intención literaria. Quevedo y otros literatos clásicos ya abordaron el tema de las ventosidades, pero ni mucho menos lo agotaron, les prestaron una atención relativa, aunque eso sí, de forma magistral", señala el autor.
"En este libro he tratado de redimir a esa criatura siempre prohibida y mal vista que es el pedo. Es una idea personal en la que nadie creía basada en algunas vivencias que de niño compartí con las amistades. Siempre me fijé en algunos pedillos que la gente comentaba sin darles importancia, con el tiempo busqué qué se había escrito sobre ellos y traté de modernizarlo", explica Cantos.
El 'pedo parlante' y otros tipos
El autor de "La paz volátil" se reconoce un amante de la música, y por extensión de la sonoridad de los pedos, "cuánto más rotundos mejor", asegura, aunque "también hay que prestarle mucha atención a las circunstancias en las que se brindan, cómo aparecen y también cómo se escuchan", advierte.
Un ejemplo hilarante de cuesco, según el autor, es el "pedo parlante", que "suena como la charla. Uno se lo tira en el salón y la suegra, que está en el baño responde: ¿Qué has dicho Marcelino?"
Existen otros tipos como el "Imperial", el "Terminator", el "Saturday Night" o el "pedo de fuego", un "alivio que si es imprudente, o no se alza bien la nalga, abrasa y hay que levantarse para ver si sale humo por detrás".
"Tengo en la mente pedos magistrales que, sin embargo, serían imposibles de reproducir. No se puede hacer cátedra de esto, es un producto efímero que no siempre encaja en las clasificaciones", explica Cantos, quien a pesar de todo no considera estar obsesionado con las flatulencias.
El libro de Cantos incluye un "atlas del pedo", unas instantáneas en las que, a modo de safari fotográfico, se captan momentos reales y cotidianos de alivio.
El editor del libro, Pepe Grau (editorial Manuzio), es más bien un artesano especialista en volúmenes por encargo para ediciones privadas. "Le recomendamos hacer una edición más grande al comprobar que está realmente bien escrito y que es muy ameno y divertido", explica.
19.04.08 | 11:30. Archivado en Curiosidades
(EFE / PD).- Enrique Cantos, ex inspector jefe de la Policía Nacional de Alcoy, ha publicado un libro de 212 páginas titulado "La paz volátil (Conferencias sobre el pedo)" en el que describe, clasifica y teoriza sobre las diversas variantes de las flatulencias que es capaz de producir el ser humano.
Este policía retirado, "experto en marrones" como él mismo se define, pretendía recoger en un volumen parte de sus vivencias personales sin ninguna ambición literaria en un libro que únicamente sería editado para disfrute de sus amigos y familiares, aunque fue la editorial responsable de componer tan escatológica obra la que supo ver en la misma un posible interés comercial.
La esencia de este tema desde luego no es nueva, y de hecho existen grandes referencias literarias en torno al mundo del pedo, como la sarcástica pieza de Francisco de Quevedo "Gracias y desgracias del ojo del culo", aunque en esta ocasión el autor no haya sido guiado por ninguna aspiración artística.
"Se trata más bien de una diversión personal, sin ninguna intención literaria. Quevedo y otros literatos clásicos ya abordaron el tema de las ventosidades, pero ni mucho menos lo agotaron, les prestaron una atención relativa, aunque eso sí, de forma magistral", señala el autor.
"En este libro he tratado de redimir a esa criatura siempre prohibida y mal vista que es el pedo. Es una idea personal en la que nadie creía basada en algunas vivencias que de niño compartí con las amistades. Siempre me fijé en algunos pedillos que la gente comentaba sin darles importancia, con el tiempo busqué qué se había escrito sobre ellos y traté de modernizarlo", explica Cantos.
El 'pedo parlante' y otros tipos
El autor de "La paz volátil" se reconoce un amante de la música, y por extensión de la sonoridad de los pedos, "cuánto más rotundos mejor", asegura, aunque "también hay que prestarle mucha atención a las circunstancias en las que se brindan, cómo aparecen y también cómo se escuchan", advierte.
Un ejemplo hilarante de cuesco, según el autor, es el "pedo parlante", que "suena como la charla. Uno se lo tira en el salón y la suegra, que está en el baño responde: ¿Qué has dicho Marcelino?"
Existen otros tipos como el "Imperial", el "Terminator", el "Saturday Night" o el "pedo de fuego", un "alivio que si es imprudente, o no se alza bien la nalga, abrasa y hay que levantarse para ver si sale humo por detrás".
"Tengo en la mente pedos magistrales que, sin embargo, serían imposibles de reproducir. No se puede hacer cátedra de esto, es un producto efímero que no siempre encaja en las clasificaciones", explica Cantos, quien a pesar de todo no considera estar obsesionado con las flatulencias.
El libro de Cantos incluye un "atlas del pedo", unas instantáneas en las que, a modo de safari fotográfico, se captan momentos reales y cotidianos de alivio.
El editor del libro, Pepe Grau (editorial Manuzio), es más bien un artesano especialista en volúmenes por encargo para ediciones privadas. "Le recomendamos hacer una edición más grande al comprobar que está realmente bien escrito y que es muy ameno y divertido", explica.
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